Historia de Oaxaca

El nombre proviene de la denominación náhuatl Huāxyacac, impuesta por los conquistadores aztecas en el siglo XV, en el momento de su incorporación al imperio tenochca; Huāx significa en español ‘huaje’, planta común en la región de los valles; yaca significa, literalmente, ‘nariz’, y el sufijo ‘c’ es equivalente a tepec, ‘lugar’, de una forma abreviada. Fonéticamente, el glifo correspondiente se leería como Huax yaca tepec, es decir, “en la punta de los huajes”. Una adaptación lingüística de los conquistadores españoles derivó en el actual Oaxaca.

La presencia del hombre en Oaxaca se remonta al 7500 a. C. Aproximadamente, en lugares como la cueva Guilá Nazquitz, cerca de Mitla. En Yagul se han hallado pinturas rupestres relacionadas a grupos nómadas ligados a los primeros pobladores del valle de Oaxaca.

En el actual territorio oaxaqueño se desarrollaron principalmente dos grandes civilizaciones, la zapoteca y la mixteca, cuyos imperios compitieron siempre por la dominación de Oaxaca. La primera de ellas floreció en el área de Monte Albán a partir del año 900 a.C. Hasta su derrota en el año 1,300 a manos de los propios mixtecos, los cuales a su vez permanecerían en el sitio hasta su posterior saqueo y destrucción por parte de los conquistadores españoles.





ÉPOCA PREHISPÁNICA

Oaxaca se ubica en la región mesoamericana en donde se manifestó la cultura zapoteca, que floreció en el área de Monte Albán a partir del año 900 a. C. y más tarde, en el año 1300, la cultura mixteca. Poco se sabe sobre el origen de los zapotecas. A diferencia de la mayoría de los indígenas de Mesoamérica, ellos no tenían ninguna tradicióno leyenda sobre su migración, sino que creían que nacieron directamente de las rocas, árboles, y de los jaguares. Una de las posibles teorías acerca del origen de los zapotecas, es la relatada por el padre Francisco De Burgoa, y el padre José Antonio Gay autor de “Historia de Oaxaca” donde aseguran que los zapotecos se establecieron primitivamente en Teotitlán del Valle, noticia que recibió de antiguas tradiciones y pinturas que apoyan con el respecto, del cual quizá hubo una movilización de una parte de la población a lo que seria el actual valle de Etla. Esos primitivos habitantes en Teotitlán del Valle pudieron haber sido grupos olmecas en busca de nuevos territorios.

Las primeras manifestaciones de los zapotecas es el centro ceremonial de San José Mogote, una aldea ubicada en el valle de Etla, uno de los Valles Centrales de Oaxaca. La aldea de Mogote (cuyo nombre original es desconocido) fue la más importante de las que se establecieron en la región, y tuvo su mayor apogeo hacia el final del Período Preclásico Temprano. Mogote era una aldea zapoteca de agricultores, que controlaba la región central de Oaxaca y mantenía relaciones con el área olmeca. Su declinación está claramente asociada con la construcción de Monte Albán, ciudad que fue contemporánea a Teotihuacán y a las grandes ciudades mayas en el sureste.

La fundación de Monte Albán se sitúa alrededor de los años 500 a. C. al 100 a. C., adquiriendo una importancia política y económica importantísimas en la región. Durante el Período Clásico es cuando alcanza su mayor crecimiento. Monte Albán recibe influencias teotihuacanas y mayas. Aproximadamente durante los años 200 d. C. al 600 d. C. Monte Albán alcanza su máximo auge, siendo la ciudad —capital del imperio Zapoteca— más importante de la región, contando con cerca de 40 mil habitantes en los 20 km² cercanos al centro ceremonial.

A partir del año 800 d. C. y de forma gradual, Monte Albán pierde importancia hasta el año 1325 d. C. cuando los mixtecos, provenientes del norte, invaden el valle de Oaxaca y ocupan la antigua capital zapoteca, junto con Mitla. Los zapotecas capturaron Tehuantepec. Para la mitad de siglo XV, los zapotecas y mixtecas lucharon para evitar que los mexicas ganaran el control de las rutas comerciales hacia Chiapas, Vecracruz y Guatemala. Bajo el mando de su gran rey, Cosijoeza, los zapotecas soportaron un largo sitio en la montaña rocosa de Guiengola, manteniendo la vista sobre Tehuantepec, y manteniendo con éxito la autonomía política mediante una alianza con los mexicas hasta la llegada de los españoles.



LA CONQUISTA

Al igual que sucedió en el resto de México, las tropas españolas conquistaron la región de Oaxaca aprovechando las enemistades locales, forjando alianzas con Mixtecos y Zapotecos contra los Mexicas. La conquista militar del estado inició al norte, se llevó a cabo en relativa paz, siendo los pueblos de las sierras (Zapotecos y Mixes principalmente) los que opusieron mayor resistencia. La viruela ayudó a los españoles, que sin saberlo, usaron una de las primeras formas de guerras biológicas conocidas, los poblaciones indígenas fueron diezmadas por esta epidemia.

Huaxyacac cayó en diciembre de 1521, aunque en la sierra norte, el pueblo mixe que se encuentra en el noroeste de Oaxaca nunca pudo ser conquistado militarmente, dada las condiciones montañosas del terreno. Ya antes los mexicas y los zapotecas habían fracasado en un intento similar. De una importancia igual o superior a la conquista militar, la evangelización de los pueblos indígenas recayó en manos de los frailes dominicos, quienes mandaron construir, con mano de obra indígena, numerosos templos iglesias y conventos, principalmente en la recién fundada Ciudad de Antequera, Yanhuitlán y Cuilapam. El Convento de Santo Domingo de Guzmán en Oaxaca se convirtió en el núcleo religioso del estado. Para introducir la religión cristiana a los pueblos recién conquistados, los frailes dominicos amoldaron creencias indígenas a creencias cristianas, aprendieron sus idiomas y tradujeron escritos religiosos. Para acelerar el proceso de evangelización, los frailes quemaron códices y destruyeron templos, en un intento de hacer olvidar a los indígenas sus antiguas costumbres.


EL VIRREINATO

Conservando la estructura jerárquica de los pueblos indígenas los españoles lograron mantener el control de la población recién conquistada. El nuevo gobierno implementó en todo el país el sistema de haciendas, un sistema muy parecido al feudalismo medieval. En el centro y norte de México se explotó principalmente el oro y la plata, pero en Oaxaca, al carecer de minas de importancia, la explotación se enfocó a un recurso igualmente importante: la grana cochinilla. La grana cochinilla es un insecto, parásito del nopal del cual se extrae un tinte rojo. La producción de grana solo se vio superada por la de la plata, impulsando el desarrollo económico de la región, eran tan importantes que las ropas del Papa se teñían con este tinte.

En la Mixteca y el valle la ganadería fue otra actividad económica altamente implementada. El sistema de haciendas hacia que la distribución de la riqueza se concentrara casi únicamente en los peninsulares, los pobres eran cada vez más pobres y los ricos más ricos.

La muerte de muchos indígenas a causa de las epidemias obligó a los españoles a traer esclavos negros de África, algunas poblaciones de origen africano aún viven en la costa Oaxaqueña. Para inicios del siglo XIX la población indígena se hallaba sumida en la miseria, lo que, sumado al descontento de los criollos (los cuales poseían menos derechos que los españoles peninsulares) contribuyó a que se diera el alzamiento en armado de la población contra la potencia colonizadora. Aunque también debieron influir otros factores geopolíticos como la independencia de las Trece Colonias.


MÉXICO INDEPENDIENTE (Siglo XIX)

La guerra de Independencia

Descubiertos los planes de conspiración para iniciar una guerra de independencia en diciembre de 1810, los insurgentes se ven obligados a adelantar el inicio de la contienda. La primera chispa revolucionaria se detonó en Dolores, Guanajuato la madrugada del 16 de septiembre, convocada por el cura Miguel Hidalgo. La lucha armada se extendió rápidamente por todo el país y fue José María Morelos y Pavón el encargado en seguir el movimiento independentista a las regiones del sur. El 29 de marzo de 1814, la ciudad de Oaxaca fue retomada por los realistas bajo las órdenes de coronel Melchor Álvarez, al mando de un ejército de 2.000 hombres, entre los que se encontraba el batallón de Saboya, siendo bien recibidos por las autoridades, el cabildo y el pueblo de Oaxaca

 





Primer Imperio e Intervención Norteamericana

Inmediatamente después de ganar la guerra de independencia, Agustín de Iturbide creó, con la ayuda de los conservadores, el Primer Imperio Mexicano, disolvió el congreso y se proclamó emperador de México, se le conoció con el título de Agustín I. Varios líderes entre ellos Guerrero se opusieron al régimen, en Oaxaca el general Antonio de León, antiguo aliado de Iturbide, se opuso al emperador y junto a Nicolás Bravo tomo la ciudad de Oaxaca. En 1824 José María Murguía fue nombrado gobernador del Estado Libre y soberano de Oaxaca, establecida dentro los Estados Unidos Mexicanos. Una nueva nación había nacido.

En 1824 se redactó la primera constitución política de México, que establecía entre otras cosas que la República poseía 19 estados y cinco territorios. En Oaxaca la constitución estatal fue publicada el 10 de enero de 1825, dividiendo al territorio en ocho departamentos: Oaxaca, Villa Alta, Teotilán de Camino, Teposcolula, Huajuapan, Tehuantepec, Jamiltepec y Miahuatlán.

Durante el gobierno del primer presidente de la república al cargo de Guadalupe Victoria el país se mantuvo en cierta calma, pero poco a poco, las diferencias entre liberales y conservadores se acentuaban. En Oaxaca muchos gobiernos intentaron establecer el orden. Cuando Antonio López de Santa Anna subió al poder fue apoyado por Antonio de León, en 1842 fue nombrado gobernador del estado…

En 1846 estalló la guerra con Estados Unidos y aunque el conflicto armado no alcanzó directamente al estado de Oaxaca, durante ese periodo el país invasor centró su vista en el Istmo de Tehuantepec. El ministro James Buchanan demandó el libre tránsito de ciudadanos, tropas y mercancías por el Istmo a través de una vía interoceánica. El proyecto nunca fue terminado.

Oaxaca envió al Batallón de la Patria bajo el mando del general Antonio de León, entrando en acción el 18 de septiembre de 1847 en la Batalla de Molino del Rey en la ciudad de México, donde murió.


La Guerra de Reforma

Benito Juárez
Benito Pablo Juárez nació en San Pablo Guelatao Oaxaca, el 21 de marzo de 1806 sus padres murieron cuando tenía tres años; vivió con sus abuelos, pero a la muerte de estos se fue a vivir con su tío quien se dice que lo maltrataba, cuando se fue a la Ciua de Oaxaca en busca de su hermana, se dice que perdió una de sus ovejas y por el temor que su tío lo reprendiera decidió huir de su tierra el 17 de diciembre de 1818. Trabajó como peón del campo y como pastor de ovejas hasta la edad de 12 años, cuando se fue a la Ciudad de Oaxaca con la intención de estudiar y tener un mejor nivel de vida. Cuando llegó a la ciudad, Juárez no sabía leer ni escribir, y sólo hablaba zapoteco. Guelatao era un pueblo corto, carecía de escuelas, ni siquiera se hablaba allí el idioma español. Los padres pudientes mandaban a sus hijos a la Ciudad de Oaxaca para que se educaran; los pobres los ponían a servir en las casas ricas, a cambio de que se les enseñara a leer y escribir. Para Benito no había más camino que el último. Y eso era importunar al tío para que lo llevara a Oaxaca, único sitio donde podía aprender. Pero los quehaceres de labranza del tío y de pastoreo del otro iban aplazando indefinidamente el viaje (Los caminos de Juárez, Henestrosa).

En Oaxaca tenía una hermana que se llamaba Josefa y que servía como cocinera, quien lo recibió y lo inició como trabajador doméstico, en lo que encontraba un sitio para vivir y poder trabajar. Un terciario franciscano, de nombre Antonio Salanueva, se impresionó con la inteligencia de Benito y su facilidad para el aprendizaje, y lo ayudó a ingresar en el seminario de la ciudad. En el cual inició sus estudios, aunque se inclinó más por el Derecho que por la Teología.

En esa época se habían realizado ya grandes acontecimientos en la nación. Las palabras que abren el paréntesis suenan como el reconocimiento tardío de una deuda; y así son en verdad. La nación es una palabra nueva en el relato y una novedad en su conciencia, y aparece en el momento preciso en el que empieza a significar una nueva influencia en su destino. El niño crecía en la época en que una colonia de España luchaba por la transformación en un pueblo independiente; su niñez coincidió con las angustias del alumbramiento, y su adolescencia, con el desenvolvimiento del momento de emancipación; pero entre aquel devenir y el suyo propio faltaba el vínculo hasta que, ya hombre, disfrutó de las primicias del triunfo en 1827. La deuda fue reconocida cuando el hombre maduro pudo apreciarla en su debido valor; pero los grandes acontecimientos de aquella época eran ya tan conocidos, que no necesitaban más que una mención pasajera en la memoria, y la mirada retrospectiva que les dedicó merece una consideración más amplia, en vista de los efectos que tuvieron en su vida, al reformar su destino y refugiar las fuerzas que determinarían, de ahí en adelante su porvenir.

Termina la guerra de intervención norteamericana y el país pierde casi la mitad de su territorio. En octubre de 1847 Juárez es elegido gobernador y realiza obras de desarrollo para la entidad.

Molestos por la pérdida de territorio y el gobierno dictatorial y centralista de Santa Anna, los liberales promulgaron el Plan de Ayutla. Apoyado por guerrillas de varios lugares, el movimiento triunfó y promulgó la Constitución de 1857. Al triunfar la Revolución de Ayutla, fue designado nuevamente gobernador. Al momento de nacionalizarse los bienes eclesiásticos, en Oaxaca, la Iglesia católica contaba con 814 fincas urbanas y 367 haciendas.

La situación llegó a ser delicada, tanto que este primer Congreso Constitucional, que había elegido a Comonfort presidente de la República y a Benito Juárez presidente de la Suprema Corte de Justicia, confirió al Ejecutivo facultades extraordinarias para gobernar. El tenor de los hechos impidió incluso que se respetaran los artículos constitucionales relativos a las garantías individuales en tanto continuara la inestabilidad, la cual más que disminuir aumentó en una de las guerras más cruentas del país.

La guerra estalló y durante los tres años que duraron los combates, Oaxaca desempeñó un papel fundamental en la contienda. En apoyo al gobierno liberal, el gobernador José María Díaz Ordaz publicó un decreto donde Oaxaca se separaba temporalmente de la república. Los combates se agudizaron y la guerra llegó a la ciudad de Oaxaca, que cayó en manos conservadoras en 1859. El gobierno liberal se trasladó al poblado de Ixtlán. El contraataque liberal se realizó bajo el mando de gobernador Díaz Ordaz y el General Porfirio Díaz. La batalla de Santo Domingo del Valle abrió las puertas a las tropas liberales para recuperar la ciudad de Oaxaca en 1860.


Intervención Francesa y Segundo Imperio

El siglo XIX México se caracterizó por la sucesión casi ininterrumpidas de conflictos bélicos. Al terminar la guerra de reforma y con una reública federal, el país no podía continuar pagando la deuda externa, por lo que el gobierno del presidente Juárez cesó el pago de esta. España, Francia e Inglaterra encontraron el pretexto idóneo para intervenir en los asuntos mexicanos. Para enero de 1862 ejércitos de las tres potencias europeas desembarcaron en territorio mexicano. Comprendiendo los españoles e ingleses la situación económica de la república retiran sus tropas, solo el ejército de Napoleón III permanece en suelo mexicano, avanzando hacia la capital del país. Al intentar entrar en la ciudad de Puebla el ejército republicano al mando del General Ignacio Zaragoza y apoyado por el Oaxaqueño Porfirio Díaz, derrotaron a los franceses el 5 de mayo de 1862 en la Batalla de Puebla.

En 1864 el ejército francés invade Oaxaca a través de la Mixteca. El Mariscal Aquiles Bazaine al mando de seis mil soldados franceses se enfrentó a las fuerzas mexicanas a la orden de Díaz, a pesar de oponer resistencia las tropas nacionales caen y Oaxaca es ocupada por los franceses. Díaz fue capturado y llevado prisionero a Puebla. El 28 de mayo de 1864 entra en México Maximiliano de Habsburgo, quien había sido persuadido por los conservadores mexicanos para establecer el Segundo Imperio Mexicano.

La Ciudad de Oaxaca permaneció en manos de los franceses durante dos años, en el Istmo los juchitecos leales a la república seguían ofreciendo resistencia, el mariscal Bazaine se encaminó hacia Juchitán con la intención de invadir Chiapas, al mando de dos mil soldados franceses y austriacos que se enfrentaron a una fuerza de 500 soldados juchitecos, que, ayudados por los campesinos de los pueblos vecinos, armados con machetes arremeten contra el ejército francés derrotándolo el 5 de septiembre de 1866. Díaz consigue escapar de su confinamiento en Puebla y regresa a Oaxaca donde derrotan a tres mil hombres el 3 de octubre de 1866 en la Batalla de Miahuatlán, confiscando material de guerra.

Un mes después el General Díaz junto con 300 hombres de la Mixteca y de la Costa a su cargo establece en Tamazulapan su cuartel, al que se le une el general mixteco Ignacio Vásquez junto con otros 300 soldados. Organizados y reagrupando fuerzas vencen a los franceses nuevamente en la Batalla de la Carbonera. Díaz emprendió su camino hacia la capital del estado, que seguía en manos de los franceses. El General Díaz marchó hacia Oaxaca, llevando como vanguardia una columna de prisioneros extranjeros, lo que confundió al ejército invasor apostado en la ciudad, advirtiendo su error tardíamente la ciudad de Oaxaca es entregada al General Díaz. El 2 de abril de 1867 Díaz derrotó al General Noriega en Puebla, recuperando la ciudad e inclinando la balanza a los Republicanos, esta vez definitivamente.

El gobierno conservador colapsa y Maximiliano es capturado, enjuiciado y fusilado junto a los generales Miramón y Mejía, poniendo fin a cinco años de ocupación francesa.

Restaurada la república, el gobierno itinerante de Benito Juárez vuelve a tomar las riendas del país. Juárez había gobernado la nación durante todo este tiempo. Durante el gobierno posterior a la Intervención hubo varios levantamientos, entre ellos el del general Porfirio Díaz, quien, promulgando el Plan de la Noria se revela contra el presidente en 1871, la rebelión es sofocada por el general Ignacio Alatorre. Menos de cuatro meses le llevó sofocar la rebelión. El 18 de julio de 1872 muere el presidente Juárez a causa de una angina de pecho y Díaz renuentemente acepta una amnistía propuesta por el Gobierno Federal.

En 1876 cuando Sebastián Lerdo de Tejada pretendió reelegirse para un segundo término, Díaz se levantó contra él mediante la Revolución de Tuxtepec, logrando en ese mismo año el triunfo militar y meses después, mediante una votación arreglada, la presidencia de la república, dando comienzo al periodo en la Historia de México conocido como el Porfiriato.


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Siglo XX

Porfiriato y Revolución Mexicana

José Vasconcelos

Oaxaqueño de nacimiento, Porfirio Díaz realizó numerosas obras de infraestructura: creó el alumbrado público de petróleo en la capital del estado, se cablearon cientos de kilómetros de líneas de telégrafo, se construyeron vías de ferrocarril (De Coatzacoalcos a Salina Cruz y de Puebla a Oaxaca), se construyó la Escuela Normal e impulsó el comercio construyendo el Mercado de Oaxaca.

Perfilándose como un candidato antirreeleccionista finaliza en 1880 su primer período como presidente. Arregló las elecciones para que Manuel González fuera elegido presidente, él era compadre del general. Porfirio Díaz ocupó la gubernatura estatal, asumiendo el cargo por dos años. En 1884 Díaz ocupa nuevamente la silla presidencial.

Con la paz y el orden propios de una Dictadura el país prosperó. Sin embargo, hubo en México y en Oaxaca problemas y descontentos sociales que germinaron en la Revolución.
Al igual que las haciendas durante la colonia y los feudos medievales, durante el porfiriato se implementaron los latifundios y las tiendas de raya; Valle Nacional, fue ejemplo claro de la situación que se vivía en México. Localizado cerca de Tuxtepec era propiedad de aristócratas mexicanos y extranjeros, a donde se llevaban trabajadores de todo el país, algunos traídos a base de engaños, otros prisioneros y otros simplemente secuestrados. La mano de obra esclava aumentó el poder de los ricos y sangró a los pobres. John Kenneth Turner, periodista estadounidense escribió en su libro “México Bárbaro” sobre la situación en Valle Nacional y en México.

Opositores y críticos al sistema, los oaxaqueños Flores Magón fundaron el periódico “Regeneración“, uno de los pocos medios impresos donde se atacaba directamente a la dictadura porfirista, esto le costo ser aprendidos y procesados. La causa magonista ganó adeptos en todo Oaxaca, para finales de 1908 la gran mayoría se encontraba presa, algunos en San Juan de Ulúa. Reaccionando ante las declaraciones del Presidente Díaz, en las que decía que México ya estaba listo para la democracia, Francisco I. Maderollamó a los mexicanos a organizar partidos políticos. En 1909 Madero, que había iniciado una gira por todo el país para difundir sus ideales, visitó la ciudad de Oaxaca. En Oaxaca, José Vasconcelos lo secundó. Faltando a su palabra, Porfirio Díaz se presenta como candidato a la presidencia en 1910 y mediante un fraude es declarado el vencedor a la edad de 80 años. Madero convoca ese mismo año, al Plan de San Luis, iniciando la lucha revolucionaria. En Oaxaca los primeros focos revolucionarios aparecen el 21 de enero de 1911 en Ojitlán, Tuxtepec, liderados por Sebastián Ortiz de tendencia magonista, tomaron el edificio municipal y confiscaron las armas que pudieron, se denominaron “Ejército Libertador Benito Juárez”. La expectación creció y los grupos poblanos y guerrerenses se unieron a los oaxaqueños en la costa y la mixteca. Manuel Oseguera y Baldomero Ladrón de Guevara, miembros del Partido Liberal Mexicano se levantaron en la Cañada, a ellos se le unieron otros revolucionarios. Los insurgentes oaxaqueños ocuparon para mediados de 1911 las principales localidades y querían que un gobernador antirreeleccionista fuera nombrado.

Habiendo obtenido sólo fracasos en el terreno militar y en el plano de las negociaciones, Díaz renunció a la presidencia y abandonó el país en mayo de 1911.

En julio de 1911 Benito Juárez Maza gana a Félix Díaz las elecciones para gobernador del estado, comenzando su gobierno en septiembre de ese mismo año, su gobierno duró solo siete meses, en los cuales construyó escuelas y reglamentó la jornada de trabajado de los albañiles y de otros empleados.

Durante su gobierno, en Oaxaca, aparecieron simpatizantes de Emiliano Zapata, que demandaban la devolución de las tierras a los campesinos. Juárez Maza enfrento a los simpatizantes del régimen en la región del Istmo, los rebeldes estaban dirigidos por el líder local “Che” Gómez el cuál enfrentó al ejército federal en Juchitán.

Traicionado Madero, y acosado por fuerzas rebeldes y porfiristas, renuncia al cargo de Presidente de la República, en Oaxaca la noticia fue celebrada con júbilo. Madero, fue asesinado, junto a su vicepresidente José María Pino Suárez el 22 de febrero de 1913, Victoriano Huerta ocupó la presidencia, en Oaxaca el gobernador Miguel Bolaños Cachoaceptó el gobierno del usurpador Huerta. En Oaxaca surgieron grupos rebeldes en el istmo, también aparecieron en Tuxtepec, Pinotepa Nacional y La Mixteca, para 1914 estos últimos dominaban todo Silacayoapan.

Un grupo rebelde originario de la Sierra Juárez logró por la fuerza la renuncia del gobernador Bolaños Cacho, quien se había ganado el descontento del pueblo al aumentar los impuestos y cerrar escuelas elementales, Huerta en la capital, fue obligado a dimitir por el ejército constitucionalista liderado por Venustiano Carranza.

Fueron difíciles las relaciones entre el constitucionalista Carranza y los Oaxaqueños, principalmente por que los oaxaqueños eran considerados “enemigos de la revolución”, aunado a esto, en Oaxaca fue muerto el hermano de Carranza, Jesús Carranza, en la sierra mixe. Los principales jefes “constitucionalistas” culparon al gobierno del estado, por considerar que éste protegía a los culpables.

En 1915 una plaga de langostas azoló las regiones de la Mixteca y los Valles Centrales. Los hacendados, ocultaron las reservas de cereales para venderlas a un mayor precio. En Oaxaca se desencadenaron epidemias de tifo y viruela.

En el resto del país, la revolución no seguía un orden estable, los aliados se peleaban entre sí. Carente de un gobierno federal, el gobernador José Inés Dávila apoyándose en la constitución liberal de 1857 “separó” a Oaxaca del resto de México. Así llegó a Oaxaca el gobierno conocido como “de la soberanía”, organizando un ejército, moneda y timbres postales propios, ajenos al resto del país, también se crearon nuevos distritos.

Las fuerzas carrancistas apostadas en Chiapas fueron comisionadas para tomar el estado, ocupando la capital del estado en marzo de 1916. las luchas continuaron en la Sierra Juárez y Sierra Sur. El 5 de febrero de 1917 fue decretada la nueva Constitución Política es los Estados Unidos Mexicanos, pero no fue hasta 1920, cuando los soberanistas cayeron totalmente que se reconoció la Constitución.

El gobierno de “la Soberanía” finalizó con la firma del tratado de Coateca Atlas, por parte del General Soberanista Guillermo Meixueiro y su homólogo carrancista Pablo González.


SIGLO XXI

El estado de Oaxaca había mantenido un régimen gobernado por el PRI por más de setenta años, el 5 de julio de 2010 se realizaron las elecciones para elegir al nuevo gobernador del estado de Oaxaca, logrando el triunfo Gabino Cué Monteagudo por parte de la Coalición de PAN, PRD, Convergencia, PT, al finalizar la campaña el Partido Nueva Alianza declinó a su favor, marcando en la historia de Oaxaca, el inicio de los gobiernos de coalición.


 

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